Teotihuacán, ciudad de la flauta

De acuerdo con historiadores mexicanos, los antiguos teotihuacanos se regían por la Ley de Nezahualcoyotl. Para su implementación utilizaban cuatro Consejos, tres de ellos destinados a la guerra, justicia y finanzas, los cuales funcionaban como los actuales poderes del Estado en México; el cuarto era el encargado de toda expresión artística.

A pesar de tener un fuerte vínculo con las festividades y sus sacrificios (que eran parte de una celebración), se cree que los instrumentos musicales desempeñaron un papel aún más importante en actos sociales, religiosos e incluso para los rituales de experiencia cosmogónica.

El registro arqueológico de la antigua ciudad de Teotihuacán contiene restos de trompetas teotihuacanas de caracol marino esgrafiado, y múltiples flautas en cerámica con cuatro tubos, hoy conocidas como flautas cuádruples. Fue tanto el estatus sagrado que alcanzaron las trompetas de caracol, que la ciudad de Teotihuacán la incluyó en su Templo de los Caracoles Emplumados.

En el mural del Conjunto de los Jaguares se aprecian felinos soplando trompetas de caracol emplumadas, en una representación que presume ser una procesión de sacerdotes jaguar.

Luego de la elaboración y comercialización de la flauta teotihuacana, los instrumentos ahí generados permearon en la vida cultural de la región y significó una adopción durante el periodo de abandono de la ciudad, por lo que el instrumento se distribuyó a varias partes del territorio mexicano.

En resumen, la trompeta teotihuacana es el ancestro de la flauta de nuestros tiempos. Hay incluso textos de arqueólogos musicales originarios de diversos puntos del planeta, que afirman que la flauta tiene sus primeras manifestaciones en regiones mesoamericanas, sabiendo que Teotihuacán fue el mayor comerciante durante su época de apogeo (200 – 750 d. de C.)

A raíz de la distribución de la flauta en varias zonas del país, las comunidades autóctonas las adoptaron y crearon nuevas formas con materiales y tonalidades distintas, para musicalizar sus festejos y dar origen a distintos géneros que, con el paso de los años, han permanecido y evolucionado hasta nuestros días.

Actualmente, las distintas formas de flauta se utilizan en celebraciones, donde los danzantes representan un ritual religioso para las deidades. Si a tu paso por el municipio de Teotihuacán te encuentras con una festividad prehispánica notarás la relevancia de las flautas, y en una de esas, escucharás el estruendo de la trompeta de caracol.

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