La música que envuelve a Noruega

Pasando del folk, sin olvidar el pop y el rock, hasta el black metal, este país te sorprenderá con sus sonidos, resguardados por sus bellos paisajes naturales

Por Mario Zárate

En la historia del mundo existen géneros que han marcado a la escena musical de cada país, ritmos tan incrustados en la cultura de sus pueblos que han sobrevivido al paso de los años y los nuevos sonidos que suenan en todas partes del orbe.

Noruega, un país escandinavo arropado por montañas, glaciares y profundos fiordos costeros, está envuelto en distintos géneros como el folk, la música celta, vikinga y el black metal, este último famoso por las historias que invadieron el imaginario colectivo donde algunos líderes de bandas y adeptos quemaban iglesias y sembraban el miedo entre la población.

El hardingfele, también llamado violín hardanger, es considerado el instrumento nacional de Noruega. Técnicamente puede ser descrito como un cordófono frotado, muy parecido al violín en su apariencia externa, caja de resonancia, mástil y clavijero.

La gran diferencia reside en que cuenta con cinco cuerdas que vibran simplemente por la ejecución de las cuerdas solistas, sin ser frotadas directamente. Esto le da un sonido o timbre peculiar que lo hace especial. La caja de resonancia suele estar decorada y, en ocasiones, presenta incrustaciones a lo largo de todo el borde de la tapa superior.

Muchos artistas noruegos hacen uso de este hermoso instrumento, entre ellos Lief Sorbye, quién dejó su hogar en Oslo, la capital noruega para viajar a los Estados Unidos a principios de los 80 cuando tenía 21 años. Después de un tiempo formó Tempest, un quinteto que se creó a partir de años de experiencia con la música celta tradicional y las influencias de rock del artista.

Otra de las bandas representativas es Chateau Neuf Spelemannslag, comúnmente conocido como Chateau Neuf. Formado en 1994, está conformado por 11 músicos y 5 vocalistas, hacen música con instrumentos tradicionales, entre ellos el violín, el hardingfele, el acordeón y la grabadora noruega, combinados con saxofón, clarinete, oboe, bajo eléctrico, guitarra, piano y percusión.

Hablando de folk

Las canciones melódicas folklóricas también forman parte de la música tradicional de este país. Un ejemplo de esto es el folk noruego, tanto vocal como instrumental y que es normalmente interpretado por solistas. La música instrumental se combina con otros instrumentos tradicionales como el arpa judía (munnharpe), algunas flautas, cuernos de carnero (bukkehorn), cuernos de madera (lur) y la cítara noruega (langeleik).

El uso de cuerdas de zumbido en la tradición del hardanger, combinado con la gran cantidad de tonos empleados, da a la música una rica variedad de armonías tonales. Esto sirvió de inspiración a un gran número de compositores noruegos entre los que se incluye al conocido Edvard Grieg, conocido por muchos por su famosa composición titulada Dovregubbens Hall.

Por si fuera poco, anualmente se organizan dos certámenes nacionales. El primero es el Festival Nacional de Música Folklórica que se concentra en las tradiciones de los gammeldans (pequeño conjunto de bailes que se hicieron populares a finales del siglo XIX), mientras que el Concurso Nacional de Música Tradicional utiliza el bygdedans (violín más antiguo), la tradición cantada y la danza.

El país del black metal

Entremos ahora al black metal (odiado por unos, amado por otros y temido por muchos), el género de mayor exportación musical de la nación. Aunque no se originó en Noruega, muchas bandas y músicos han contribuido a desarrollarlo, influenciados por bandas como Bathory, Venom y Mercyful Fate.

La mayoría de las letras se centran en temas como la oscuridad, el frío, el dolor, la depresión, el mal, el satanismo y la mitología nórdica. Mayhem puede considerarse una de las bandas más importantes y conocidas, tanto por lo oscuro de sus canciones, como por la trágica muerte de su vocalista, Per Yngve Ohlin “Dead”, quien la noche del 8 de abril de 1991 se suicidó de un tiro con una escopeta en la cabeza.

Este grupo de culto estableció normas extremas, como el fomento de la violencia contra las iglesias. Para 1995 comenzó la segunda ola del black metal, cuando las bandas firman con empresas en los Estados Unidos e Inglaterra, lo que derivó en un gran éxito comercial debido al hecho de que este género tiene «un eco casi inaudible que advierte de la magia y el mal.»

Entre pop y rock

También hablemos del pop y rock. Para empezar, tenemos a Alf Prøysen que se destaca como uno de los compositores más brillantes de los años 1940 a 1960. Muchas de sus canciones se han convertido en clásicos populares. Escribió muchas canciones infantiles como Nøtteliten o Musevise.

Para 1985 la banda “A-ha” consiguió el éxito cuando debutó con la canción Take On Me que fue directamente al número uno en todas las listas de Estados Unidos y Reino Unido. Esta banda ha vendido más de 80 millones de discos en todo el mundo y tiene el récord mundial Guinness de la mayor audiencia que paga para ver un concierto de pop.

Algunos de los artistas musicales más exitosos de Noruega en los últimos años son “Di dere”, cuyo vocalista es el también escritor conocido a nivel mundial Jo Nesbo and Nico and Vince.

Oslo, una ciudad musical

Oslo es la capital de Noruega desde 1814 y aquí se encuentran las sedes de algunas de las instituciones más prestigiosas de la cultura de ese país, que por su belleza arquitectónica y riqueza musical, son un must en la ciudad, como el edificio de la Opera de Oslo, situado a la derecha del puerto. Durante todo el año sus visitantes pueden subir al techo para disfrutar de las vistas a la ciudad y al fiordo capitalino.

Sus tres escenarios ofrecen un variado e interesante programa. El auditorio principal tiene capacidad para mil 369 espectadores, el segundo auditorio para 400 espectadores, y el estudio tiene capacidad para 200 personas. El techo y el foyer también se utilizan para conciertos.

La música en vivo es una parte esencial de la identidad de esta ciudad. Cada año, los clubes y escenarios musicales acogen miles de conciertos con las estrellas más aclamadas del momento, ya sean bandas locales o estrellas internacionales. En verano, los grandes festivales al aire libre atraen a mucha gente, y se celebran anualmente eventos musicales de géneros tan diversos como la música de cámara y el heavy metal.

Otro lugar obligado es la Academia Noruega de Música (NMH) es una universidad líder con 750 estudiantes, que ofrece educación musical basada en trabajos de investigación y desarrollo artístico. Sus profesores son destacados artistas, pedagogos musicales, directores, músicos eclesiásticos, musicoterapeutas y compositores.

La alta calidad de educación que ofrece es posible gracias a su personal y profesionales altamente calificados. Aunque su apertura fue en 1973, la escuela tiene una herencia académica que se remonta al siglo XIX, comenzando con la familia Lindeman.

Anualmente alberga más de 400 conciertos, la actividad de producción musical más alta entre las numerosas salas de música de Oslo. Cuenta con excelentes estudios de grabación, la biblioteca de música especializada más grande de Noruega y una extensa colección de instrumentos históricos, sin duda un punto de visita obligada en tu paso por esta ciudad.

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