Tokio, detrás del J-Pop y la música de anime

Joe Hisaishi, quien compuso la música de El viaje de Chihiro, de Hayao Miyazaki, innumerables grupos de J-Pop compuestos por lindas jovencitas y adolescentes apuestos que bailan tan perfectamente coordinados, así como los famosos idols, unos hologramas que cantan y tienen sus propios conciertos, como la célebre Hatsune Miku, forman parte del talento sonoro que envuelve a la capital tokiota, esa que los geeks buscan al viajar a Japón

Por Laura Llerena

Akihabara es la zona donde los sueños de los otakus, como se le llama a los fanáticos del manga y el anime, se hacen realidad. Se caracteriza por sus altos edificios que en su fachada muestran la imagen de personajes de historietas japonesas, por sus tiendas donde venden todo tipo de manga y anime, además de muñequitos de famosas caricaturas como Pokémon, Los Caballeros del Zodiaco, Gokú y Sailor Moon. Es aquí donde se encuentran las tiendas de tecnología, de videojuegos y los ya conocidos Maid Cafés, servidos por japonesas vestidas como colegialas o amas de llaves, a quienes por cierto, no se puede fotografiar.

Es el lugar donde encontrarás locales tipo Las Vegas con maquinitas tragamonedas, con la diferencia de que éstas tienen personajes de manga y anime, además de los cafés temáticos de robots, como el Gundam Café, en el que el robot Gundam, personaje creado por Yoshiyuki Tomino en 1979, da la bienvenida a los viajeros. Tiene pantallas para ver anime, préstamo de videojuegos y venden panecillos dulces con la figura de Gundam.

Otra opción es el Good Smile Café que, como si se tratara de un pequeño museo, exhibe en pequeñas vitrinas muñecos, fotos, playeras y souvenirs de manga y anime. Al fondo del local hay una gran pantalla donde se proyectan capítulos de series anime o espectáculos de algún idol. Además, la carta está en inglés. Como tip, no dejes de entrar a el baño porque es como del futuro.

Ídolos musicales

Hatsune Miku es una de esos famosos ídolos virtuales, una jovencita de largas coletas azules que causó tanta euforia que incluso llegó a abrir el show de Lady Gaga en Minnesota en 2014.

Este holograma canta J-Pop, que es un término que se le atribuye a los medios de comunicación de los años 70, en particular a la estación de radio J Wave. Se trata de un estilo con influencias de la moda musical de occidente, más que la música tradicional. En el mundo se les reconoce por su estilo visual: atuendo, maquillaje, peinados y coreografías casi perfectas.

Los grupos son innumerables, pero en Akihabara destaca AKB48, pues tiene su propio teatro. El lugar está ubicado en el octavo piso del edificio Don Quijote, en el que hay presentaciones todos los días. Es tanta la afición por estas japonesas que a la entrada del teatro se ve a los fans tomando fotos de las fotos de las integrantes.

El nombre del grupo hace alusión a la zona de Akihabara y al número de integrantes que se propuso en un principio lo conformaría, aunque en realidad son 136 jovencitas, y el grupo se dividen en varios equipos.

De hecho, tienen el récord guinnes por ser el grupo con más integrantes del mundo y presumen de tener las mayores ventas en la historia de Japón. El grupo se creó en diciembre de 2005, ya tuvieron su serie de TV, un manga inspirado en ellas y cantaron la canción Sugar Rush de la película de Disney Ralph el demoledor.

Como este hay un sinfín de agrupaciones famosas de J-Pop, que con sus letras y música llevan al mundo un poco de su cultura y sonidos, pero además del J-Pop, los japoneses han incursionado en diferentes géneros musicales, desde el reggae, el hip-hop, el metal y hasta la salsa, como la Orquesta de la Luz, un grupo que nació en 1990. Ellos cantan en japonés, inglés y español, y sus integrantes además de japoneses son inmigrantes latinos. La canción Salsa caliente es la más famosa.

Escucharlos cantar salsa en japonés es toda una experiencia. En cuanto al baile nos quedan debiendo un poco, pero lo cierto es que lo disfrutan y eso se nota en el escenario.

La ciudad que suena a anime

Para conocer Japón a través de su música, las melodías del anime tienen un lugar relevante. De hecho, el pop japonés tuvo un gran impulso gracias al leitmotiv que se fabricó para la industria del anime.

En los años 70 comenzaron a sonar los primeros openings de anime con J-Pop y fue tal el éxito que a partir de entonces muchas series de anime las incluyeron en sus soundtracks.

Un lugar para aprender sobre este mundo animado es el Museo de Animación Suginami, ubicado a treinta minutos de Akihabara, viajando en metro.

Claro, no es el Museo Ghibli, el más famoso de Tokio, creado por Hayao Miyazaki, para el cual se requiere adquirir los pases en alguna oficina de Turismo de Japón con al menos tres meses de anticipación debido a la gran demanda, pero brinda una excelente oportunidad para conocer la historia del anime.

En este lugar se recuerda a personajes entrañables de esa cultura, como Astroboy, creado por Osamu Tezuka, “el dios del manga”, en la década de los sesenta, y Doremon, el gato cósmico de Fujiko F. Fujio que llegó a la pantalla chica en 1969, por mencionar algunos.

En el museo se pueden ver algunos storyboards de diferentes series, entrevistas grabadas en video de ilustradores japoneses que explican los procesos de iluminación y efectos especiales usados en los anime, además de artefactos que, a la antigüita, muestran la forma en la que cobran vida los dibujos, como cuando dibujabas en tu libreta una pequeña historia y pasabas las hojas rápido para que tuvieran movimiento.

También, en una pantalla digital se le puede poner sonido a una historieta de Astroboy y hay una sala para ver capítulos de algunas series. Puedes jugar en computadoras con los personajes de las caricaturas y en otra sala se explica, por medio de fotos, el futuro de las historietas japonesas, que incluirán el uso de tabletas y dibujos en 3D. No te preocupes, todo en este museo está traducido al inglés.

La lista de autores y canciones de anime es muy larga, pero entre los más representativos está Joe Hisaishi, conocido por sus colaboraciones con Hayao Miyazaki para quien compuso la música de El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro, entre las más conocidas. Hisaishi ganó el Tokyo Anime Award a la mejor música en 2002 por El viaje de Chihiro y en 2005 volvió a ganar el premio por El castillo ambulante.

Toshiro Masuda es otro grande en el tema de la música de anime, conocido por la  banda sonora de Naruto en la que combinó los instrumentos tradicionales como el shamisen y el shakuhachi con instrumentos como el piano y la guitarra. Shirô Sagisu también ganó el Tokyo Anime Award a la mejor música en 2010 por la banda sonora de Evangelion: 2.0

Karaokes, protagonistas de la vida nocturna

La zona roja de Tokio es otra zona a la que debes llevar a tus oídos. Aquí se encuentran los tradicionales cantabares, que nada tienen que ver como los conocemos en México.

Debido a que los japoneses son muy tímidos y regularmente no bailan ni cantan en público, los cantabares o karaokes, son los más visitados por ellos. Están diseñados como cabinas privadas a las que puedes ingresar con tus amigos y donde te llevan todo lo que consumes. Son ideales para “wachawachear” a gusto.

Hay una que otra canción que puedes cantar en inglés, como hizo el guía que nos acompañó en nuestra visita por Japón, al que no le importó cantar en otro idioma, ya con unos sakes encima eso fue lo de menos. Cantaba muy alegre precisamente una canción de las chicas de AKB48 que sólo tiene una frase en inglés que dice: “i need you, i love you…”

Experiencia estilo japonés en CDMX

En la Ciudad de México hay algunos sitios que te acercan a la cultura japonesa, como House Maid Café, en la colonia Condesa, diseñado como los tradicionales. Se ubica sobre Insurgentes Sur 453.

Si prefieres cantar en una cabina, como lo acostumbran ellos, visita el London Karaoke. Se localiza en el tercer piso de Londres 167, en la colonia Juárez. Brinda una experiencia cercana a los karaokes japoneses. Tienen un catálogo de canciones en español, inglés, japonés y chino.

No olvides además darte una vuelta por las Frikki Plazas. Hallarás comida, ropa, artículos y muñecos japoneses, además de integrarte a algún taller para aprender a bailar una coreografía de J-Pop o a hacer tu ropa como la de tu personaje favorito de anime.

Expo Japan, que se lleva a cabo en agosto en la Asociación México-Japonesa, donde puedes ver bailables y escuchar música tradicional japonesa, además de competencias de curri y ramen, así como las ya famosas expos, como la TNT, que se realiza a finales de octubre en el Centro de Convenciones Tlatelolco, son otras opciones si eres fan de la cultura de ese país.

Otros grupos japoneses

Vamps. Hacen J’rock

Baby metal. Son tres jovencitas que producen heavy metal fusionado con el J-Pop.

M.o.v.e. Tocan electrónica, house, techno y hip hop

Tanaka Tomoyuki. Nació en Kyoto. Hace bossa nova, lounge y french pop.

Teriyaki Boyz. Son cinco Mc’s haciendo J-hip hop. Entre sus reconocidos temas esta Tokyo Drift que fue la canción principal de la Pelicula The fast and The Furious Tokyo Drift. Su primer sencillo Hear tBreaker fue producido por Daft Punk.

The 5,6,7,8’s. Desde 1986 hacen garage rock, punk y surf. Son tres y son de Tokio.

Back On. Tocan rock alternativo con pop y rap. Pertenecen a la disquera Avex Ent, uno de los sellos de música japonesa más importante y con más artistas en la escena nipona. Su tema más reconocido es Chain utilizado en el openning de la serie Air Gear.

Si quieres conocer más sobre la cultura de este país y su música escucha el podcast completo aquí: http://apple.co/1KIgsdj

¡Arigato!

2 Comments on “Tokio, detrás del J-Pop y la música de anime”

    1. Hey! Muchas gracias por tu comentarios. Y felicidades por esa nueva rola. No dejes de seguirnos, tendremos más contenido interesante sobre música y viajes 😉

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