La noche que Dido llegó a México por primera vez

Tras 15 años sin pisar un escenario, nunca antes en tierras mexicanas, la cantante inglesa regaló a sus seguidores una noche de nostalgia y magia

Por Daniel Castro

¿Cuántos años tenían cuando escucharon por primera vez Thank you del disco debut de Dido No angel? ¿O tal vez Stan, de Eminem?, que con un pequeño fragmento de coro bastó para enamorarnos e intrigarnos con el material de esta cantante inglesa en un tiempo en el que el pop reinaba y era indispensable contar con por lo menos 2 bailarines (la relación sentimental con ellos era opcional, Britney), para poder ser considerada una artista productiva.

En esa época, donde la producción sobrepasaba el talento, Dido llegó para enamorarnos con melodías que trataban, en gran medida, sobre el amor y el poder de este mismo, demasiado cursi en su momento, pero vaya, eran finales de los años 90 y éramos, en su mayoría, una generación que pensaba que ST9 serían dignos sucesores de N’Sync.

Luego de 4 discos y 15 años sin ninguna presentación en escenarios (ninguna en tierras mexicanas) nos encontramos en una tarde fresca del 10 de noviembre del 2019 dentro de un, acústicamente perfecto y prácticamente lleno, Auditorio Nacional que, con ansias, espera el debut de Dido en México.

Es una fecha que había tardado demasiado en llegar, pero que después de un set casi perfecto y de casi 2 horas de duración, nos hizo viajar en el tiempo, en la nostalgia y los sentimientos, haciéndonos perdonar la larga espera de esta cantante que igual fue recibida con los brazos abiertos, constantes aplausos, un Cielito lindo y un coro de lo más envidiable frente al escenario.

El comienzo de una noche mágica

La velada inició con la presentación de Sonia Stein, cuya voz y mezcla fue lo que se necesitaba para empezar a poner el mood de lo que estaba próximo a venir; no es broma, si tienen oportunidad escúchenla, vale la pena y ojalá el futuro le sonría como merece y esta no sea su única presentación en México.

La única inconformidad fue que las luces del Auditorio no estuvieron completamente apagadas, lo que distrajo mucho la presentación, aunque nada grave y, honestamente, no sé si sea algo común, pues también fue mi primera vez en el recinto, pero sin duda, eso evitó una mayor conexión con la artista que, además, sólo contaba con un tecladista y una voz exageradamente limpia y bien mezclada, realmente no se requirió de más.

Y así, pasadas las 8:00 de la noche, las luces del venue se apagaron casi en su totalidad, dejando solamente la iluminación del scenario, donde los 4 músicos que han acompañado al talento principal, aún ausente, comenzaron el show con una canción que como su mismo título en inglés dice, sería un “huracán”.

La música se calmó y comenzaron a sonar los primeros acordes, mientras Dido entró al escenario y el público, entre gritos, se levantó de su asiento, iluminando parte del lugar con luces de celulares grabando sus primeras palabras oficiales en el país, después de 20 años de haber iniciado su carrera: “I wanna wake up, with your weight by my side”; y así de sencillo no vuelves a escuchar Hurricane, de su nuevo material Still on my mind.

De la misma manera, después de otra nueva canción Hell after this, llegó el primer golpe de nostalgia de la noche con Life for rent, y básicamente así consistió el set list, una excelente mezcla de todo su material discográfico y, Dido, sin temor a esconder su emoción y alegría por el recibimiento dado, misma que hizo que interactuara constantemente con los espectadores, ya fuera preguntando por palabras en español, contando historias acerca de sus canciones y constantemente agradeciendo al público, hasta prometer aprenderse el Cielito lindo para su próxima visita.

No hubo duda de que sonaron las canciones que tenían que sonar en la primera parte del set, desde Hunter, Here with me, Sand in my shoes, See you when your forty, la coreada de principio a fin White flag, como cierre de encore y la noche, hasta My boy, cover del proyecto alterno con su hermano y que al final sólo resultó ser la cereza de un pastel (inserte aquí su favorito para evitar debates) que ya había dejado a un público más que satisfecho.

Muchos podrán comentar acerca de cuál es su material favorito y cuál canción faltó que sonara de ese mismo, pero en realidad hubo de todo y para todos, en lo personal, Safe trip home es su mejor trabajo hasta la fecha, demasiado personal y riesgoso a su manera, así que escuchar Grifton street, dedicada a su padre, fue realmente emotive, y si no se te hizo un nudo en la garganta, como mínimo, al escuchar Quiet times, ¿realmente fuiste al concierto?

Dido, la cantante a la que los años han tratado bien

Igual que todos, no cabe duda que Dido ha vivido y cambiado mucho con el tiempo, ha evolucionado lírica y musicalmente. En un periodo de 20 años ha sido madre, esposa, ha sufrido como todos nosotros y ha sabido expresarlo en papel y música y tal vez por eso todos los que estuvimos presentes pudimos cantar con el mismo sentimiento que ella, por que después de tantos años de haber pasado por pisos de la vida, uno no pudo evitar cantar Thank you y no sentirse como un adolescente de nuevo, tal vez inclusive hacer una reflexión de lo que ha pasado en tanto tiempo y cómo, igual que ella, hemos cambiado con el tiempo.

Al final fue una noche perfecta para recordar, vaya, tal vez para cuando esta nota se publique aún estaré recordando aquellos momentos y seguiré sonriendo. Fue un excelente concierto que esperamos no tengan que pasar tantos años para poder volver a vivir, porque como quedó claro, aun siendo su primera vez, Dido siempre ha tenido un lugar especial en el corazón de muchos mexicanos y ahora lo sabe.

P.D. Haber asistido al concierto no hubiera sido posible sin Telcel, Claro Música y Ocesa, los cuales, después de haber sido ganador en una activación en línea, me llevaron, junto con mi novia (quien terminó por momentos en el concierto más enamorada de Dido que de mí, aun sin ser fan, por cierto), para vivir una inolvidable experiencia que culminó con una foto grupal con la misma artista, previo al concierto, y que merecía ser mencionado en este espacio que me regalan sin ninguna intención de lucro o publicidad sino más que de puro agradecimiento.

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