Banda Bostik, un concierto en pro de la lucha feminista

Invitados especiales, nostalgia, más de 3 horas de música y total apoyo a la mujer, hicieron que el primer concierto de la banda en el Teatro Metropólitan se hiciera inolvidable

Por Mario Zárate

“No importa que sea su familiar, papá, hermano o tío; demándenlo al hijo de la chingada, repórtenlo, acúsenlo. Banda bienvenidos, este es su grupo, su banda Bostik”. Esas fueron las palabras de David Lerma, mejor conocido como “el guadaña”, durante el concierto que ofrecieron el pasado 8 de marzo, en el Teatro Metropólitan, en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Y es que es bien sabido que la historia de la Banda Bostik siempre se ha caracterizado por su lucha contra la discriminación, el estigmatismo, el abuso de poder y el miedo.

Fue así, en ese marco de lucha a favor de los derechos de la mujer, que la legendaria Banda Bostik se presentó por primera vez, después de más de 35 años de trayectoria musical, sin duda, un hecho relevante en la historia del rock nacional.

En punto de las 6:30 de la tarde, el público vio aparecer a los músicos de la banda, entre los que resaltó la figura del “jefe guadaña”, quién tiene lesionada una pierna que lo obligó a postrarse en un colorido sillón a manera de trono, recordando un poco lo sucedido con Dave Grohl y Axel Rose cuando sufrieron un accidente, pero que no les impidió complacer sus fans.

David Lerma dio la bienvenida a todos los fans, quienes no dejaban de gritarle “ya ponte a cantar pinche borracho”, situación que no impedía que dejara de interactuar con ellos y diera aquel mensaje claro en contra del acoso contra las mujeres.

Tras las palabras de apoyo al movimiento feminista, la Banda Bostik dio paso a rolas como Que fácil, La rola de Jhony, Trascendencia y Dolor de madre, junto a Los Dandys, otra legendaria banda que engalanó el escenario con su elegancia.

Invitados especiales

Sin perder el tiempo, las rolas empezaron a sonar, era sabido que tocarían canciones de todos sus discos, aunque le dieron preferencia a las de Trascendencia, su nuevo material discográfico. Como ya nos había adelantado “Lalo Blues” en una entrevista previa, el espectáculo abarcaría todas las épocas de la banda y contaría con grandes sorpresas, algo que cumplieron totalmente.

Después de estos primeros invitados las emociones volvieron a crecer cuando Gonzalo “Gons” Olvera de Interpuesto, subió al lado del vocalista para interpretar Déjala ser, uno de los grandes éxitos de la banda. Con esta rola, “el guadaña” recalcó el discurso de lucha y subversión que tienen las mujeres como estandarte.

El ambiente se tornó de fiesta cuando las filas y pasillos del Metropólitan se convirtieron en una pista de baile improvisada, donde mujeres, hombres, niñas y niños se unieron para demostrar una vez más que se puede salir del barrio, pero el barrio nunca sale de nosotros.

Las cervezas que hacían efecto en los asistentes se potencializó cuando el oriundo de Aguascalientes, Armando Palomas subió para cantar La calle y yo, una reunión que tomó por sorpresa y que fue aplaudida por “Lalo Blues”, quien es un gran amigo del cantautor.

Después de este momento, todo fue fiesta. Los fans se volvieron locos cuando creyeron que el famoso frontman del TRI, Alex Lora estaba en la casa, pero sólo fue un deseo, ya que el siguiente invitado de la noche era nada más ni nada menos que Luis Álvarez, quien no reparó en agradecer a la banda por la gran oportunidad que le dieron hace casi 25 años, cuando los apadrinaron para iniciar su exitosa carrera. 

Llamarada de petate y Dolor de madre (tema que se repitió a petición del líder de Liran’ Roll), fueron suficientes para convertir el espectáculo en una verdadera fiesta.

El rock como bandera de lucha

Sin dejar de lado la protesta y el reclamo de cómo las autoridades siempre han marginado y discriminado a las bandas de rock urbano, “el guadaña” nos recetó Tlatelolco, uno de los mayores clásicos de la banda y un himno de la escena nacional de la lucha contra el poder y la represión del estado.

Ya hacia el final del concierto y a petición explicita de los fans, se oyó Exceso de drogas para inmediatamente dar paso al último invitado de lujo de la noche. Dr. Shenka, líder de Panteón Rococó, dio un emotivo discurso de cómo hace 30 años acudió a su primer concierto de rock en Tlatelolco y que ahora era un honor estar en el mismo escenario que esa misma banda que conoció hace décadas. 

Con estas palabras la banda nos deleitó con Viajero, un homenaje a los incansables mojados que cruzan hacia el país del norte en busca de una vida mejor para ellos y sus familias.

El concierto concluyó después de más de 3 horas de música, una dosis de realidad, protesta y apoyo se hicieron presentes por primera vez en el Teatro Metropólitan.

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